Porfi

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viernes, 2 de diciembre de 2011

Historia Sociopolítica de México

En general, mi último día de clases en el ITAM está lleno de nostalgia y sentimientos encontrados. Éste semestre, desde la mañana, estuvo lleno de un enojo colosal.

Voy a decir que estaba ridículamente fatigado. El miércoles hice una presentación final para la cuál estudiar me llevó toda la noche y ese jueves tenía mi examen final de alemán para el cuál también me privé de sueño por estudiar. Así que el jueves en la mañana estaba de por sí de muy mal humor.

Voy a decir también que estuvo muy mal de mi parte quedarme callado en clase. No abrí la boca, me senté y escuché, me indigné e hice caras sin molestarme en argumentar algo. Eso, admito, no me enorgullece.

La clase (para los que han estado siguiendo mis tuits todo el semestre, ya saben) era Historia Sociopolítica de México. La lectura era la entrevista Díaz-Creelman además de 2 anexos que nos daban espacio a mucha reflexión y diálogo, no había necesidad de entablar una discusión fuera de ella porque nos daba para la hora y media. Sin embargo entre mis cabeceos por el cansancio, no sé cómo llegamos a hablar de los problemas contemporáneos del país.

Fue media hora de completa agonía escuchando a mis compañeros (ninguno particularmente brillante) dar un discurso vacío, genérico y según ellos "esperanzador" acerca de la problemática actual del país y su panorama futuro. Cubrieron los básicos: educación, narcotráfico, corrupción e incluso conciencia cívica. Hablaron también de PyMes, de ética personal y en los negocios y de administración de negocios (cosa que todo mundo cree saber hacer y discutir de manera correcta) ninguno sin en realidad tener noción de la barrabasada de cosas que decían.

Cómo siempre, el itamita se cree el profesionista que México esperaba y cree que en realidad va a hacer un cambio hablando y hablando, apuntando el dedo a lo que está mal y los problemas y quedándose en tecnicismos.

El discurso fue de verdad tan molesto por repetitivo que perdió todo posible valor y para rematar se sintieron con la autoridad moral de hablarle a la clase como si fueran ellos el rayo de esperanza mexicano, el doctor en Ciencia Política más estudioso del planeta o el hijo de dios. Hablándole directamente a los demás compañeros (yo incluido) nos invitaron a luchar por los derechos que nuestros antepasados nos heredaron como la libertad de expresión y a ser sujetos éticos en nuestras decisiones diarias. ¡Ah! y a hacer un voto informado en el 2012. Que no mamen.

¿Saben cuál es el verdadero problema? Que tenemos ésta idea en la conciencia colectiva de que la única manera de crear un cambio es a través de una posición de autoridad y de poder de decisión. También se cree que dando el argumento más sólido, coherente y sensato (acompañado de una despampanante retórica que haga no más que un "Razzle-Dazzle", claro está) se va a promover la acción colectiva y se va a lograr el cambio como por arte de magia. Éste pensamiento tan peligroso da lugar a los que se conocen como "Activistas de Redes Sociales". Todos los conocemos, todos los seguimos. Son esas personas que se dedican a expresar su inconformidad a través de un tweet o una publicación en facebook y obedeciendo a las observaciones de Lipovetsky en "La Era Del Vacío" se dan una tranquilidad mental hablando, haciendo ese simple ruido que ni siquiera hacen para otros sino para sí y limitándose a tener éstas pláticas rojas de color con un trasfondo y contexto aristocrático. Como si fueran un Vanderbilt cualquiera, codeándose con artistas, académicos y gente común y desplegando éste discurso acerca de "Por qué México está como está".

Me atrevo a decir, sin temor a equivocarme, que la mayoría de nosotros estamos muy conscientes de los problemas del país (culturales, institucionales y mentales) pero de nada sirve seguir mencionándolos si no se hace algo al respecto. Para eso mejor se queda uno callado ¿no creen?

¿Saben cómo se denomina a éste tipo de conducta? Autosabotaje. Que se intenta lograr un objetivo sin tener éxito y ésto por cosas que nosotros hacemos y/o dejamos de hacer. Se piensa que las razones son mala suerte, que somos víctimas de las circunstancias, que lo que tenemos que hacer es "demasiado difícil", que la culpa es de los demás, que la gente se aprovecha de nosotros o que simplemente no entendemos lo que pasa. ¿Les suena familiar? Por lo menos yo puedo ver cómo alguna de las anteriores me sirve para argumentar la causa de alguna problemática del país.

Las causas del autosabotaje son varias pero no es el punto entenderlas. Como con todos los problemas, se empieza por identificarlo y plantearse pequeñas metas para irlo superando.

Realmente ¿hasta cuándo vamos a estar dispuestos a seguir repitiendo el mismo discurso y no hacer nada para cambiarlo?

Voy a admitir 2 cosas:
1) Puede parecer que yo me hago de autoridad moral en cuestiones de "hacer el cambio" pero no es así, en éstas observaciones me hablo a mí mismo en tono de queja y enojo que también he rayado en ser ese "activista de red social" sin en realidad impulsar un cambio lo cuál me lleva al punto dos:

2) Se puede argumentar en mi contra mil y un cosas de ser un hipócrita pues éste mismo blog hace lo que estoy criticando. Espero se tome cómo un llamado de atención desde un ángulo diferente, que ya no menciona como siempre los problemas sino que apunta el dedo al verdadero problema: que nos autosaboteamos como nación.

No le veo el punto a seguir hablando de los problemas de México: que si somos corruptos, que si no respetamos las leyes, que si no somos educados, que si el narcotráfico, que si no tenemos tiempo (como estudiantes) de luchar por alguna causa... No, ya no más.

Cómo no me había dado cuenta que el cambio no se hace estando en un puesto alto y reconocido sino estando parado a lado de la gente ayudando. Que mis conocimientos deberían ser utilizados no para seguir discutiendo los problemas que ya se han apuntado sino para resolverlos y exigir, ser parte de la solución quitándome ésta idea de que el líder es el que cambia las cosas. El que cambia las cosas es a lo mejor el gato como yo, estudiante mediocre que a diferencia del resto, se tomó el tiempo de hacer algo. Sé que todo éste discurso tiene su réplica y sus puntos débiles pero ya no le veo el punto a responderlos. En vez de eso hacer contra réplica con mis acciones me parece más apropiado.

¿Se te ha ocurrido que tu eres en potencia la solución de todos nuestros problemas y que no necesitas más que actuar?

Ni siquiera se necesita hacer mucho. Quiero pensar que difundiendo la idea de acción en vez de contribuir al discurso cansado es ya un paso. Igual y éste también es un discurso cansado pero vamos a contribuir a detener el autosabotaje del país poniéndonos aunque sea una tarea chiquita: difundir la idea de mover al país a través de la acción y no el discurso. Buscar a un amigo e involucrarnos en alguna causa social que creamos. Esa es una meta chiquita y con gran potencial.

El autosabotaje viene de una falta de autoestima. ¿Y si le subimos el autoestima al país para acabar con su inseguridad?