Porfi

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lunes, 20 de diciembre de 2010

La Noche Que Me Quedé Sin Luna.


La luna me reclama algo, pero yo no sé que es.
¿A alguien más le reclama algo la luna?

Que le reclame a los que no son sinceros con su corazón, que le reclame a los que no son auténticos en su manera de vivir, que le reclame a los que no son claros en sus ideas pero que no me reclame a mi.

¿A mi que me va a reclamar?

Mi mamá me ha reclamado mi NA en economía desde que llegue a Mérida pero a la luna eso no le importa. A la luna no le son relevantes esas cosas. Le son relevantes los corazones, le son relevantes los sentimientos y le es relevante el amor.

He pensado mucho en ti últimamente luna. He pensado que estamos hechos el uno para el otro. He pensado que te podrías enamorar de mi si te tomaras el tiempo de verme como soy. He pensado que podría llevarte a la locura de tanto romance si tu tan solo me lo permitieras. He pensado que deberíamos de sumergirnos en un abrazo una noche y no separarnos hasta que se vuelva necesario. He pensado y he pensado... Y me he ilusionado.

Nuestro mayor problema, es que yo estoy en una relación contigo en mi cabeza y tu no.

Eres una ilusión. No brillas por ti misma, sino que por alguien mas. Eres alguien mas. Eres nada mas pero es que no me supe resistir a tu brillo.

No sé que pasó. En que momento me equivoqué. No sé en que momento dejaste de ser alguien más que gira alrededor de mi existencia y en que momento te convertiste en alguien alrededor de quien gira mi existencia, mis pensamientos los cuales dominas, mis sueños los cuales invades, mis sentimientos los cuales diriges y mi ser el cual corrompes con tu hermosura, el cual humillas con tu enorme belleza, con tus ojos y tu andar, con tu voz y tu rozar. Quisiera abrazarte, tenerte en mis brazos así como eres, sin todo el glamour y el estilo que se te da por naturaleza. Así, tal cual. Así, sin más. Así, tu.

Quisiera sentirte y conocerte un poco más. Quisiera, bella luna, que me regalaras una canción para bailar como bailan los amantes, pero nunca lo haces. Pasan la horas y bailas con todos menos conmigo. Pasan las horas y llega el momento de que te vayas. Te vas y bailas con otras personas, bailas en Europa y en África, en Asia y en Oceanía, bailas con príncipes y con pobres, con intelectuales y con artistas, con conformistas y con revolucionarios. Bailas con todos y después regresas aquí, descarada a hacerme creer que quizá hoy bailaras conmigo.

Soy un amante mas. Uno de muchos, uno del montón. Uno que comparado con el de la izquierda inmediata, no es nadie. Nadie como tu, pero no igual que tu, porque tu te cotizas, tu no eres real y yo soy bastante real. Yo me quedo en mis ciencias y mis números y me quedo solo y me quedo sin ti. Tu te vas con tus poemas y reflexiones, con tus leyendas y tu ciencia histórica, te vas con todos y yo me quedo sin ti.

No me conoces, no te sabes ni mi nombre pero yo pienso en ti. Me pregunto si por cada mil veces que yo pienso en ti, tu piensas una en mi. Aunque sea esa proporción me tendría bastante tranquilo.

Y mientras espero para bailar contigo, narro la novela, cuento la fábula y escribo la historia de como nos vamos a enamorar. De como te voy a llevar a la locura con tanto romance, de como te voy a saciar de besos, de como te voy a dar toda mi vida a cambio de un segundo de la tuya, de como jugamos a ver quien ama más a quien y de como yo siempre te dejo ganar pero en secreto se que el ganador soy yo.

De como también jugamos a que el primero que se enamore, pierde. Y de como el que siempre pierde, todos los días, soy yo. Perdedor y ganador, junto a ti lo sería todo.

Pero esta noche, esta noche no amas. Esta noche te quedas bailando sola. Esta noche te vas y dejas a todos tus amantes y cuando regreses no estará nadie para bailar contigo. Ni siquiera sé si yo estaré, pero creo que esa es solo mi soberbia hablando. Creo que aquí estaré porque así lo quiere el corazón.

Te vas y no te voy a pedir que no tomes, que no bailes y que no te diviertas, que no juegues y que no ames, que no salgas y que no te enamores. No te voy a pedir que te quedes en tu casa, que me escribas todo el tiempo o que me extrañes, no te voy a pedir que regreses o que no te vayas ni te voy a pedir que me ames toda la vida. Solo te voy a pedir una cosa.

No te voy a pedir que recuerdes mi voz o mi nombre. No te voy a pedir que recuerdes ni el tuyo ¡Olvidalo si quieres! No te voy a pedir que recuerdes mi cara ni mi manera de caminar. No te voy a pedir que te memorices este poema ni que sepas que te lo escribí a ti. No te voy a pedir mas que una cosa.

Te pido que no te olvides de mi.

Ésta noche te quiero escribir un poema. Uno y después no volver a pensar en ti. Uno y después ni una palabra que te haga referencia u honor.

Ésta noche quiero que seas mi affaire. Ese del que tanto me preguntan, ese que tanto me dicen que tengo y que no supe responder que sí. Quiero que seas tu.

Dime, por favor ¿Qué necesitas tu para que sientas lo mismo por mi? Te digo que yo, solo necesito una palabra tuya (porque sí, yo soy esa persona que se enamora con una palabra).

Dicen que en el amor, al final el que mas da es el perdedor. Pero ¿Sabes qué, belleza? Contigo ya no importa si soy el que pierde o el que gana. Lo único que importa es que sea contigo.

Y cuando me quiera ir, no sé si sepa resistir que me pidas que me quede, no sé si sepa resistirme ni al más desgraciado de tus encantos. Y cuando no me pueda quedar no sé que haré, no se que será de mi sin ti una vez que te haya tenido.

Y cuando por fin me regales un beso, le pediré a la muerte que me lleve mañana. Por mi se podría acabar el mundo, porque no tendría mas que pedirle a la vida. Me iría feliz si lo ultimo que hiciera en esta vida es despedirme de todo lo bueno con un beso de tu boca.

Creo que me gustas. Creo que no sé. Creo que ya no se nada. Lo único que sé es lo que quiero y te quiero a ti. Quiero que mi pronóstico seas tu.

Y te vas esta noche, tal como decían los pronósticos (aunque no se si los del noticiero o los de mi corazón). Adiós luna, fue un placer bailar contigo, aunque haya sido solo en mi cabeza.